Por una manzana, tuve que armarme de valor
La tomé como pude y corrí con todas mis fuerzas
¿Cómo correr cuando estas desmayando?
Por una manzana,
Sentí sus manos empuñadas en los hombros,
Un par de patadas en la panza y el ardor de un látigo al tocar mi piel
Se aprovechaban de su fuerza y la usaban en contra de mí
Sentí el robo y sus consecuencias.
Sentí su furia, en contra de todo, menos de mí...
Sentí mi inocencia y sentí la vida,
De tener una madre tan fría
y un padrastro tan cruel.
Tenía hambre y tenía sed.
¿Qué más podía hacer, después de días sin comer?
Maldita manzana
y maldito país.

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